Silicon Valley se enfrenta a Trump por el veto a refugiados e inmigrantes

Protestas en el aeropuerto de San Francisco / PETER DASILVA / EFE

El veto del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a los ciudadanos de siete países de mayoría musulmana también se ha ganado la oposición de algunas de las empresas más destacadas de Silicon Valley. El consejero delegado de la plataforma de alquiler turístico entre particulares Airbnb, Brian Chesky, anunció ayer a través de su cuenta de Twitter que la empresa ofrecerá alojamiento gratuito a los afectados por el decreto de Trump.

El emprendedor rechazó la medida del republicano y afirmó que no permitir la entrada de “refugiados en Estados Unidos no está bien, y tenemos que estar al lado de los afectados”. Así pues, la empresa ha creado una plataforma para que los usuarios puedan ofrecer su casa a las personas que han quedado atrapadas lejos de casa por el veto de Trump.

Según la agencia Reuters, otros gigantes tecnológicos como Apple, Google o Microsoft han ofrecido ayuda legal a sus trabajadores afectados por la medida a través de cartas a los empleados. De hecho, Google ha creado un fondo de cuatro millones de dólares que la compañía dará entre cuatro organizaciones estadounidenses comprometidas con los derechos de los inmigrantes.

El fondo se compone de dos millones de dólares que ha aportado la compañía y dos millones más procedentes de las donaciones de sus trabajadores, según ha explicado la compañía en el diario USA Today. En este fondo se unen las aportaciones particulares de varios ejecutivos de Google, cuyos nombres no han trascendido.




Twitter también mostró su desacuerdo a través de un mensaje en la red social, en la que recordaba que la empresa “ha sido construida por inmigrantes de todas las religiones” y recordaba que apoyará a los afectados por el veto del presidente republicano. Por otra parte, el consejero delegado de la plataforma de transporte Uber, Travis Kalanick, también afirmó a través de un post en Facebook que el veto migratorio era “incorrecto e injusto” y dijo que su empresa crearía un fondo de tres millones de dólares para ayudar a los conductores que puedan tener problemas por culpa del decreto.

No obstante, Kalanick ha sido criticado en las redes sociales, junto con el fundador del fabricante de coches eléctricos Tesla, Elon Musk, para formar parte del grupo asesor de Trump en materia económica. Musk también criticó la medida a través de su cuenta personal en Twitter y afirmó que ésta no era la solución adecuada para hacer frente a los problemas de los Estados Unidos.

La protesta del mundo corporativo contra el veto de Trump, sin embargo, no sólo se ha hecho sentir entre las compañías tecnológicas. El consejero delegado de la cadena de cafeterías Starbucks, Howard Schultz, anunció ayer un plan para contratar 10.000 refugiados en sus establecimientos durante los próximos cinco años a 75 mercados.

La compañía comunicó a sus trabajadores a través de una carta que haría todo lo posible para ayudarles en caso de que fueran afectados por la decisión ejecutiva del republicano. Según Schultz, la medida se centrará en primer lugar en el personal que trabaja como intérprete para el ejército americano en algunos de los siete países a los que Trump ha vetado la entrada a los Estados Unidos.



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